Mi Rol de contribución en esta asignatura:)
Me sentía incompleta, me faltaba algo para acabar como Dios manda esta asignatura: me faltaba aportar mi granito de arena, mi rol de contribución.
Veía las cosas tan chulas que han ido haciendo mis compañeras y sentía que faltaba concretar mi rol. Mi rol de contribución en un principio era romper el hielo, preguntar la primera en un debate, alzar la voz cuando tuviese dudas, cuando viniesen visitantes preguntarles cosas interesantes que pudiesen servir a la clase...
Al comienzo de la asignatura sí que creo que cumplí con mi cometido, pero según íbamos avanzando ya había más confianza en la clase por lo que mi aportación se fue debilitando pues enseguida había preguntas, más voces levantadas antes de que se me ocurriera algo que decir. 😅 Por lo que pregunté de qué manera podría yo concretar mi rol y aquí estoy, escribiendo este blog, analizando de qué manera, quién y cómo aportamos y colaboramos en nuestra clase para que no sea solo el profesor el que hable y enseñe, sino que nosotros también aportemos nuestro granito de arena al conocimiento de la clase.
Quiero no solo evaluar lo que he observado en clase de organización, sino en general durante este curso...
En primer lugar, se nota una gran diferencia entre nuestros compañeros y compañeras: podemos dividir la clase entre los que hablan y su manera de aprender es poniendo todo en común y los que prefieren aprender de manera individual. El primer grupo no va a cortarse un pelo en preguntar lo que necesite, va a comenzar los debates, va a aportar sus conocimientos de manera inmediata si se plantea la oportunidad de hablar; pero el segundo grupo de compañeras si pueden no hablar delante de la clase lo agradecen. No sé exactamente cuáles serán sus motivos, si será por pereza, por falta de curiosidad, o que comprenden a la perfección el temario o simplemente su manera de interiorizar los conocimientos es en silencio. Ambos grupos hacen que la clase son necesarios, hacen que haya un equilibrio y que la clase no sea ni un debate continuo ni que sea un silencio sepulcral, que no sea un circo ni un entierro.
Personalmente soy del grupo de los habladores. Desde pequeñita siempre que he tenido una duda, una aportación o una anécdota acorde a la asignatura no me he podido callar y he tenido la (incluso) necesidad de exteriorizarlo. Soy una persona demasiado extrovertida, a veces creo que todo lo que pienso debe salir a la luz y necesito comentárselo a alguien. Se que por ello he sido juzgada ya que en clase hacia todo tipo de preguntas, incluso algunas absurdas, y esto a mis compañeros a veces les molestaba porque se querían limitar a la explicación del profesor. Sin embargo, mi logica era que "para algo pagan al profesor", pues aunque mi duda sea absurda hace que lo entienda mejor y dinamiza la clase o el profesor entonces puede adaptar su manera de explicar a mis necesidades y a las de otros compañeros. Si tu a un profe no le dices: "mira, creo que de esta manera no entendemos tu explicación", amas sabrá que nadie le esta entendiendo y seguirá explicando así.
Ademas, siempre esta bien aportar para que la clase se más dinámica y dinámica, pues ya pensando en el profe, que pereza estar todo el rato hablando! He tenido profes que hasta me daban las gracias por aportar aunque estén mal mis respuestas, porque se aburriran de veras si nadie les respondía a sus preguntas retoricas para hacernos pensar.
Después de analizar esto, vamos a analizar a nuestra clase durante el curso:
En primer lugar, al comienzo del curso las clases eran más caóticas, se notaba que estábamos tratando de socializar lo máximo posible. Todo e mundo hablaba en clases como Lengua o Psicobiología. En lengua sobretodo, como la profesora era un cachito de cielo y no mandaba callar, la gente hablaba por los codos, pero ya según avanzaba la asignatura comenzamos a tenerla respeto, porque era una docente increíble y acabamos por atender a sus clases. Aportamos anécdotas y ejemplos, preguntábamos dudas de manera confiada ya que la profe así nos lo permitía. Sin embargo en Psicobiología, la asignatura al ser completa nos dejaba completamente callados. Como era compleja todos nos callábamos y atendíamos a ver si captamos la mayoría de informacion posible. La única que se atrevía a remarcar que no entendía nada verdaderamente era Aitana Bartolomé, que ponía voz a lo que todo el mundo estaba pensando: nos parecía una asignatura bastante compleja. Ante esta afirmación el profesor nos pudo dar consejos y advertencias sobre el examen, lo que nos tranquilizo. Sin la intervención de Aitana no habríamos podido recoger esa información, por ello remarco su importancia.
De esta manera podría remarcar otras asignaturas que siguen estos patrones. Que participemos mas o menos no olo depende de las personas, ya que al final vamos a ser todos profes y no tenemos mucha verguenza a hablar en público (y mas ahora después de todos el curso haciendo mil presentaciones en publico), sino que depende de la dificultad de las asignaturas, de lo que permita el profesor para dejar hablar a la clase (si manda callar constantemente, permite un murmullo o forma parte de su pedagogía no mandar callar ya que de nosotros depende si atender o no). Pero concretamente lo que aportemos a la clase en cuanto a dudas o preguntas, debates o anecdotas dependerá de dos cosas principalmente: de la confianza que nos de el profesor (su asertividad, su actitud, si es mas amigable o amable...) y de la complejidad de la asignatura (si es muy sencilla no llama la atencion, por lo que no nos plantea preguntas, pero si es muy compleja al no entenderla no podremos ni plantear preguntas ya que se nos escapará su comprensión).
Por ejemplo, en la asignatura de ingles estábamos en un silencio sepulcral, pues la asignatura para muchos de nosotros no presentaba un reto y nos bastaba con escuchar la explicación del profesor. Este trataba de hacer hincapié en que teníamos que aportar nuestra opinión, pero sin embargo, a veces al comienzo de la asignatura tratamos de aportar alguna anécdota y el profesor no acogía muy bien nuestra aportación. Por ejemplo, si Edu ya había hablado antes no e dejaba decir su nueva aportación, etc. Esto producía un rechazo hacia nuevas aportaciones pues desconfiábamos de si lo íbamos a hacer correctamente.
Por ultimo, remarcar que aunque haya hablado de manera positiva de las personas que mas hablan en clase, he de remarcar que admiro d verdad a las personas que llevan su aprendizaje de manera autónoma y silenciosa. Como ya he remarcado antes, digo todo lo que pienso, y a veces lo digo sin pensar en las consecuencias o de si lo digo de manera repetitiva o pesada, de si se me puede malinterpretar. Es por ello que he hecho varias veces el ridículo a lo largo del curso. A veces me gustaría tener esa capacidad de reflexión intrapersonal antes de soltar cualquier cosa por la boca que pueda molestar a mis compañeros o que simplemente si lo hubiese pensado un rato mas hubiese llegado a la solucion de manera autónoma y no dependiente de un profesor que no va a estar ahí para siempre.
En conclusión, he llegado a estas conclusiones a través de una observación de la clase y de una recapacitación de lo que hemos compartido como unidad de aula a lo largo de este primer curso con esta clase. Es heavy que vallamos a pasar 5 anos unidos a estas compañeras y compañeros de clase, así que me ha gustado observar la manera en la que interactuamos con los profesores para aprender de ello. Creo que estoy segura que nos soltaremos mas y sin verguenza comenzaremos debates mas atrevidos.

Ay Alegría, ¿y si te digo que yo pienso igual que tu piensas de mí en muchas ocasiones? Ojalá haber sido tan extrovertida como tu lo has sido toda tu vida, y nunca pienses que es algo malo. Las personas necesitan de otras que pregunten, afirmen o hablen para recoger la mayor información posible. Además que veo tus intervenciones en clases super argumentadas, como en Teoría de la Educación o Sociología y muchas veces me sacan de duda cuando no entiendo algo en clase. Muchísimas gracias ♡
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